Él me esquiva
y jugamos a que somos invisibles
nos escondemos y actuamos
simulamos no ser
y a la vez ser otro, otra cosa que camina por allí.
viernes, 27 de marzo de 2009
lunes, 23 de marzo de 2009
decae, enferma y muere
Estás ahí, callada, y qué suerte que te disponés a pararte y a irte. Cuando ya el tiempo no sabe que hacer, y el silencio nos gana. Qué bueno que te hayas ido, sino seguiriamos acá, una frente a la otra, sin decirnos nada, o vos, criticándome, porque lo único que hago es no hablar y yo quejándome, qué hay de malo en ello.
Pero por un rato, es mejor que ni nos miremos, que ni nos crucemos, por lo malo que fue todo, por lo bueno que queremos que amanezca y despierte, frente a nuestros ojos. Por ahora callemos, que nada va a estar del todo bien y es mejor, que no seamos nada por un tiempo, un tiempo más largo, sólo miradas tratando de enganchar y de esquivarse, siendo cada vez más diferentes, gracias a todo, gracias, por ser así, por mirarme, por desconfiar, y pensar, que otra vez, no soy yo, que otra vez, hago mal, que otra vez no queres ni creer.
Pero por un rato, es mejor que ni nos miremos, que ni nos crucemos, por lo malo que fue todo, por lo bueno que queremos que amanezca y despierte, frente a nuestros ojos. Por ahora callemos, que nada va a estar del todo bien y es mejor, que no seamos nada por un tiempo, un tiempo más largo, sólo miradas tratando de enganchar y de esquivarse, siendo cada vez más diferentes, gracias a todo, gracias, por ser así, por mirarme, por desconfiar, y pensar, que otra vez, no soy yo, que otra vez, hago mal, que otra vez no queres ni creer.
domingo, 15 de marzo de 2009
para julián
nosotros aquí
tan olvidados
de arriesgarnos
a ser lo que somos
nos vamos a dormir
sin conciencia
de la inconsciencia que brotará
y sembrará un jardín
esa noche
ese día
o por la tarde
en la séptima
sinfonía
tan olvidados
de arriesgarnos
a ser lo que somos
nos vamos a dormir
sin conciencia
de la inconsciencia que brotará
y sembrará un jardín
esa noche
ese día
o por la tarde
en la séptima
sinfonía
viernes, 13 de marzo de 2009
-
¿Quièn soy y dònde estoy?¿Què es esto, què hago acà?Mejor simulemos que soy.
Soy un vampiro
un dragòn
un tìo
un ladròn
Ysèalgo
y lo sè muy bien
¿Quièn me mira quièn me ve?
Escarpines rosas y el ovillo de lana regocijándose en su propio enriedo. Aúllan los lobos de la luna llena sobre el aura colorido que nos envuelve y, volando, nos convertiremos en ágilas viajeras.
Y no sè còmo eso irà a terminar, pero presiento como sigue y què va a pasar un pasito màs para allà.
martes, 3 de marzo de 2009
1
no puedo ver
sin enterder
que hay de ver
en este mundo
cruel
que es creul
que e s cruel sal
alpiste y limon
que hay?
pimienta y sal
sin enterder
que hay de ver
en este mundo
cruel
que es creul
que e s cruel sal
alpiste y limon
que hay?
pimienta y sal
martes, 24 de febrero de 2009
blood
"...y quiero decirte de nuevo que hoy me iluminaste como nadie me ilumió jamás y que yo pensé que ya me habían dado la mejor respuesta a alguna pregunta pero veo que me equivoqué porque la tuya fue mejor..."- y sólo se oyó como cortaban el teléfono
la intriga del más sabio
Entre las hojas de los arbustos y los cantos del río, una niña lloraba. Un viejo hombre, a orillas del agua, despierta sus oídos y oye otro cantar, mira a la niña y la ve llorar. En su llanto él pudo decifrar que no daba más, cansada de las cosas efímeras estaba. El viejo, con ebriedad, que los años le llevaban y su voz áspera, antes de morir, pudo levantar: Yo,-dijo-he sabido que lo efímero es, lo que uno no pudo domesticar.
La niña, de un salto, detiene su paso y observa al viejo, que de la tierra la está mirando.
El hombre se absorbe, se escabulle entre las hojas y entra en el río, que lo lleva a otro morir.
En el crepúsculo, aún parada a orillas del río la niña suspira y piensa, en la respuesta del viejo. Repite por dentro "no entiendo, no entiendo" y llora, y se dice para sí misma, que fue la mejor respuesta del uviverso, fue "una luz de verdad"
La niña, de un salto, detiene su paso y observa al viejo, que de la tierra la está mirando.
El hombre se absorbe, se escabulle entre las hojas y entra en el río, que lo lleva a otro morir.
En el crepúsculo, aún parada a orillas del río la niña suspira y piensa, en la respuesta del viejo. Repite por dentro "no entiendo, no entiendo" y llora, y se dice para sí misma, que fue la mejor respuesta del uviverso, fue "una luz de verdad"
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